No era infancia. No era trauma. No venía de esta vida.


CUANDO EL ORIGEN DE UN COMPORTAMIENTO NO ESTÁ DONDE LO BUSCAS

Increíble.

No sé si fue real o un sueño. Pero algo pasó en esa sesión.

ThetaHealing.

Llevaba tiempo buscando el porqué de un comportamiento repetitivo. Había hecho de todo. Sesiones y sesiones intentando buscar un porqué “dentro de esta vida”.

Y nada.

Hasta me adentré con hipnosis en experiencias de bebé. Cero. Aunque encontré algo que da para otro mail...

Volviendo al patrón: lo veía. Era consciente. Y aún así… lo repetía.

—“¿Hay algún recuerdo asociado?” —me pregunta la terapeuta en medio de la sesión.
—“No. No aparece nada” —respondo.

Entonces me dice algo raro:

—“Abre los ojos… pero sin abrirlos físicamente. Y mírate los pies.”

Y ahí pasó.

Joooooooooder.

Esos pies no eran míos. Llevaba unas alpargatas extrañas. Pies gruesos. Una falda de cuero verde, gastada.

Miro mis brazos. Gruesos. Peludos. Manos grandes, torpes.

Levanto la vista.

Estoy en el campo. Un riachuelo a la izquierda y una casa de piedra al fondo.

—“Acércate.”

Voy.

Hay una chica con un vestido blanco. Pelo rubio, largo. Evita mirarme cuando paso a su lado.

No entiendo nada.

—“¿Quieres entrar en la casa?

Algo en mi interior me dice que ahí dentro ha pasado algo malo. Pero ya que estamos… vamos hasta el final.

Entro. Y una mujer en el suelo. Muriéndose. Una escena durísima.

La chica del vestido blanco entra y empieza a gritarme.
A echarme la bronca.

Y yo pensando:
Pero ¿qué he hecho yo si vengo del planeta Tierra? 😅

Entonces lo entiendo.

La mujer es mi esposa. La chica… mi hija.

Yo no estaba cuando ocurrió la tragedia. No defendí a mi familia. La mujer se está desangrando porque yo no estuve.

Se pone la cosa seria.

Había estado perdiendo el tiempo. Lejos de casa. En lugar de estar con ellas.

Y de ahí nace todo.

La prisa. La urgencia constante. La sensación de que nunca llego del todo. Una sensación que tenía que controlar, porque si la suelto… me genera ansiedad.

No era ambición.

Era correr para no volver a llegar tarde. Exigirme para no volver a fallar. Acelerar procesos como si algo grave fuese a pasar si me detenía.

Buff…

Dime si te ha pasado algo parecido. Algún patrón de comportamiento que no sabes de donde viene…

Respira.

No sabría explicarte exactamente qué transformamos en esa sesión. Pero sí sé lo que ahora siento.

Calma.

Desde ese día estoy más relajado. Vivo permitiendo que las cosas sucedan y siento calma donde antes había ansiedad.

Y cuando hay calma… todo llega.

No importa la técnica. Importa lo que se libera cuando decides experimentar.

Si crees que a alguien le puede resonar, compártelo.
Aquí puede apuntarse a la newsletter:

MARIO TEBAR

LIFE & BUSINESS COACH

Plaza Liceo 3, Madrid, Madrid 28043
Unsubscribe · Preferences

Mario Tebar - Life Coach

Para que puedas abrir boca de la newsletter que envío, mas abajo verás algunos ejemplos. Y si has caído aquí por primera vez esto te interesa: Con esta newsletter verás historias reales, prácticas poderosas y lecciones que nacen de atravesar desafíos profundos… para que puedas romper tus límites, alcanzar el siguiente nivel y despertar tu fuerza interior. Únete al camino.

Read more from Mario Tebar - Life Coach
Visualiza tu vida

No se trata de sólo visualizar. Se trata de sentir. ¿Y si te dijera que hay una forma de entrenar tu mente… que te acerca a lo que quieres vivir? Y no tiene nada que ver con la suerte. Ni con pensar en positivo sin más. Tiene que ver con cómo visualizas lo que quieres. Al detalle. Y con algo más importante: Lo que sientes. Porque no se trata de la imagen en sí. Se trata de sentir ese momento. Y alinearte con ese estado. Yo lo estoy probando. Me veo en esa vida que quiero construir. Una casa...

Respira. Desconecta

Dormir, cuando la tormenta aprieta. Te voy a contar una historia fuerte. Y cómo dormir cuando la tormenta aprieta. El médico me miraba extrañado. Quizás estaría esperando prescribir pastillas para dormir. Quién sabe. -¿Qué tal estás durmiendo? -Bien. Sus ojos me inspeccionaban. No parecía creerse mis palabras. Un chaval de 36 años. En pleno tratamiento de quimioterapia. Dice que duerme bien. No tiene sentido. Fue duro. No te lo voy a negar. Pero por las noches… caída redondo. No porque no...

¿Quien eres, realmente?

¿Quién eres? ¿Quién soy? Durante una sesión de coaching lancé esta sencilla pregunta. ¿Quién eres realmente? Silencio. No incómodo. Honesto. El silencio que aparece cuando la mente se queda sin respuestas. Dejó de hablar de su historia. De sus heridas y de sus logros. Y bajamos. Del pensamiento al cuerpo. Muchas veces vivimos en piloto automático. Elegimos trabajos, relaciones, proyectos que parecen tener sentido. Pero por dentro… sentimos que algo no termina de encajar. La primera vez que me...